Retablo Sacramental

Retablo Sacramental

El patrimonio artístico vinculado a una institución siempre es el mejor testigo histórico de la misma. Las referencias escritas más antiguas que se conservan en la Hermandad datan de 1654, en las que se hace saber que ya en aquella fecha no solo existía como Corporación sino que, además, realizaba Estación de Penitencia con la imagen de Jesús Nazareno como «costumbre antigua»[1]; dato que nos incluye en el grupo de las primitivas corporaciones de la Archidiócesis. La Hermandad de Jesús desde sus inicios y a lo largo de los siglos, ha sobrevivido a ataques como el protagonizado por Godoy a finales del siglo XVIII que ordenó desamortizar sus bienes para sufragar las guerras contra Francia; a la Guerra de la Independencia (1808-1814); a la Desamortización de Mendizábal (1820-1823); a la persecución religiosa en la Segunda República (1931-1936) y a la Guerra Civil (1936). Gracias a los libros de cuentas se sabe que nuestra Hermandad llegó a tener entre sus propiedades terreno para cultivo de olivo, seda y colmenas –desaparecidas en las desamortizaciones–; escudos, potencias, campanillas, cetro y corona de espinas todo en plata; una imagen de San Juan y otra de la Verónica –destruidas en el año 1936–; y un largo etc. El conjunto de piezas y obras de mayor valor histórico-artístico conservadas  hasta nuestros días, está compuesto por la imagen de Jesús Nazareno y del Niño Jesús, el camarín, el retablo barroco y algunos libros y documentos, todos del siglo XVIII. [1] «[…] siendo costumbre antigua en este lugar de La Roda, término y jurisdicción de la Villa de Estepa, de hacerse una procesión en que salía el...